
ISSN: 2773-7489
Correo: editor@istvidanueva.edu.ec
URL: http://nexoscientificos.vidanueva.edu.ec/index.php/ojs/index
Fecha de aceptación: diciembre 2025
Julio - Diciembre 2025 pp. 43-57
Volumen 9, Número 1
Fecha de recepción: octubre 2025
dermatofitos y al agente causal Trichophyton,
lo que genera una masa fúngica que impide que
la medicación penetre en esa zona. Y se
propone, como medida terapéutica, la avulsión
quirúrgica del dermatofitoma y la eliminación
de la queratosis subungueal.
Sánchez (2005), en el estudio SETTA, evaluó
la eficacia de la terbinafina en el tratamiento de
la onicomicosis, administrada por vía oral y
tópica. Si bien la satisfacción de los pacientes
en tiña pedis y unguium fue favorable al
tratamiento, la terbinafina fue suministrada por
vía oral para la tiña unguium lo que no arroja
datos sobre la efectividad de la terbinafina
tópica para la onicomicosis, algo que es de
relevancia para la opción de un tratamiento
tópico en pacientes que no pueden tolerar
medicación por vía oral. En este estudio se
determinó que la tiña unguium es más común
en mujeres que en hombres.
Kaspers (2017) menciona la efectividad de la
terbinafina oral en onicomicosis, esta revisión
demuestra algo que ya se ha publicado en
diferentes artículos sobre la efectividad del
grupo de medicamentos alilaminas por sobre
los azoles en dermatofitos y que generan
menos complicaciones gastrointestinales.
Cerquera (2015) expone que la terbinafina de
uso intermitente tiene menor éxito en las
infecciones micóticas que la continua, algo que
se debe considerar al decidir el tipo de terapia
oral que se le suministrará al paciente.
Faraj (2018) expone que la terapia de bifonazol
más urea tiene altas tasas de curación, pero no se
explica a detalle el procedimiento. Hay otros
estudios en los que se evalúa la efectividad de la
urea y el bifonazol para la avulsión de la lámina
ungueal infectada. Siendo la terbinafina el
medicamento de elección para los hongos
dermatofitos, falta información sobre el uso de
urea en combinación con terbinafina.
Sánchez (2005) menciona que la escala de OSI,
índice de severidad de onicomicosis, es una escala
muy útil para determinar el grado de afección de
la lámina ungueal. Lo que llama la atención es que
el valor de puntuación más alto corresponde a la
presencia de queratosis subungueal o
dermatofitoma, que tiene una puntuación de 10.
Lo que reafirma nuestra falta de bibliografía sobre
el tratamiento de la queratosis subungueal en
onicomicosis.
Fernández-Chico et al. (2008) hacen referencia a
que, desde una perspectiva terapéutica, los
procesos de queratinización alterada no solo
representan un reto clínico, sino también un
elemento que condiciona la elección
farmacológica. Las formulaciones tópicas, como
las lacas y cremas antifúngicas, ya que deben
atravesar la barrera queratínica para alcanzar
concentraciones fungicidas en el lecho ungueal.
En este contexto, la terbinafina, tanto en su forma