Onicomicosis Blanca superficial afecta
directamente a la parte dorsal de la lámina
ungueal y se manifiesta con manchas blancas y
opacas con aspecto polvoriento, las cuales se
pueden desprender con facilidad al ser rapadas,
en sus inicios es superficial y se puede atribuir
al Trichophyton Rubrum. La lámina ungueal
mantiene su forma hasta que la infeccion se
hace más profunda. (Pérez, 2020)
Onicomicosis Endonix es una variante poco
común en que la infeccion ocurre al interior de
la lámina ungueal sin afectación del lecho
ungueal, se puede apreciar una coloración
blanquecina uniforme, sin la presencia de
onicólisis (desprendimiento de la lámina
ungueal) ni queratosis, esta infeccion se
relaciona con el Trichophyton Rubrum. La
onicomicosis distrofica total es la etapa final de
cualquier forma clínica de onicomicosis
(Pérez, 2020)
La infección no solo tiene un impacto estético,
sino también funcional y psicológico, lo que
afecta la calidad de vida del paciente. Por ello,
su diagnóstico y tratamiento oportunos son
esenciales para evitar la progresión, la
diseminación y las recidivas. En este contexto,
la elección de la terapia depende de la
extensión, el tipo clínico, el agente causal y las
condiciones del huésped. Cuando la afectación
es leve o superficial, la terapia tópica es la
opción preferida por su perfil de seguridad,
tolerancia y eficacia local (Pérez, 2020).
La urea es un excelente queratolítico que
remueve el estrato córneo y la paraquetosis. De
esta manera, se disminuye la cohesión entre los
queratinocitos, lo que ayuda a reducir la
queratosis en la uña y facilita la penetración de
la medicación tópica a nivel ungueal, y reduce
el grosor de la lámina ungueal (Balbas, 2008).
La capacidad para suavizar y reducir la
queratina hiperplásica facilita el manejo de la
onicomicosis y mejora la eficacia de los
tratamientos antifúngicos.
El tratamiento de la onicomicosis por
dermatofitos se ha transformado en la última
década gracias a la aparición de antifúngicos
más selectivos y seguros. La terbinafina, que
pertenece a la familia de las alilaminas, actúa
como un fungicida de amplio espectro,
ejerciendo su acción mediante la inhibición de
la enzima escualeno epoxidasa, que bloquea la
conversión del escualeno en ergosterol,
componente esencial de la membrana celular
del hongo. Esta inhibición conlleva a una
acumulación de escualeno toxico y la perdida
de integridad de la membrana, lo que causa la
muerte celular fúngica (Fernández- Chico et
al., 2008). Dicha acción fungicida la diferencia
de otros antifúngicos, como los azoles, que
actúan de forma fungistática.